Artículos sobre TEA

Muchas son las personas que sufren de autismo. En el Centro Hiperbárico de Estepona disponemos de un equipo que está especializado en el tratamiento de niños con autismo.

Los trastornos del espectro autista (TEA) se encuentran dentro de los denominados trastornos del neurodesarrollo. Se caracterizan por las alteraciones en relación a la comunicación y la interacción social, además suelen presentarse en el paciente intereses fijos y conductas repetitivas.

En esta recopilación de artículos os vamos a traer información sobre el autismo. Para ello hablaremos de temas tan interesantes y necesarios como la normalización de esta enfermedad, qué es el y como se define, los síntomas, tipos de autismo, autismo en adultos y en niños, el origen y las causas… y mucha más información que iremos creando para nutrir esta sección de nuestro blog.

Además, hablaremos sobre casos de niños autistas que han pasado por nuestro centro y han recibido el tratamiento de oxigenoterapia. Veremos como les ha ayudado la medicina hiperbárica y que cambios han notado tanto ellos como su familia.

Más información sobre el tratamiento del autismo con medicina hiperbárica

Síntomas del Autismo

A pesar de que cada niño con autismo es distinto, si que es verdad que existen una serie de señales o síntomas del autismo que son comunes y fáciles de reconocer para cualquier persona cercana al paciente.

Síntomas del Autismo en niños

Simplificando un poco, el autismo es un trastorno neurológico que afecta principalmente a las competencias sociales, comunicativas y lingüísticas. Esto implica que al niño le cueste relacionarse con otros niños, apenas hable o sus primeras palabras tarden en llegar, y no suela hacer contacto visual.

Según la Confederación de Autismo de España, los síntomas del autismo se pueden estructurar según la edad del niño dando como resultado los siguientes tres grupo:

Hasta los 12 meses

  • No reacciona cuando se le llama por su nombre
  • No juega a juegos sociales del estilo de «cucú-trastras»
  • No balbucea
  • No hace gestos en relación con su entorno para coger o señalar objetos

Entre los 12 y los 18 meses

A las manifestaciones anteriores habría que sumarle las siguientes:

  • No habla ni intenta decir palabras fáciles como papa, mama o agua.
  • Desvía la mirada y no hace contacto visual
  • No interactua con objetos, animales, su familia…etc.
  • Tampoco señala o hace gestos
  • En ocasiones tiene respuestas inusuales a estímulos sonoros.

Alrededor de los 24 meses

  • No habla con frases de más de dos palabras, tampoco imita o reproduce palabras u expresiones de otras personas.
  • Le cuesta mantener el contacto visual cuando se le habla, y no sigue objetos con la mirada.
  • No se implica en juegos con otros niños, y parece que no le gusta estar con otras personas.

Hay que tener muy claro que si un niño presenta alguno de estos síntomas de forma aislada no implica necesariamente que sea autista. Si se detecta alguna de estas señales la recomendación es acudir a un especialista que evalúe al pequeño y determine su estado.

Tratamiento del Autismo en niños

En el Centro Hiperbárico de Estepona estamos especializados en el tratamiento de niños con autismo con oxigenoterapia. La primera consulta médica es gratuita.

¿Qué es el autismo?

Una de nuestras principales áreas de trabajo del Centro Hiperbárico de Estepona es la neurología hiperbarica, que entre otras incluye el tratamiento del autismo. Debido a esto, hemos querido hablar sobre este trastorno para que se pueda comprender mejor que abarca y que implica que una persona lo padezca en su día a día.

Definición de Autismo

El TEA o trastorno del espectro autista puede resultar, en muchas ocasiones, causa de incomprensión hacía las personas que lo padecen.

Si nos preguntamos que es el autismo, en la Confederación Autismo España, lo definen del siguiente modo:

El TEA es un trastorno de origen neurobiológico que afecta a la configuración del sistema nervioso y al funcionamiento cerebral, dando lugar a dificultades en dos áreas principalmente: la comunicación e interacción social y la flexibilidad del pensamiento y de la conducta.

Sobre el TEA. Autismo España

Hay que entender que cuando hablamos de autismo lo hacemos desde la perspectiva de un conjunto de alteraciones, que afectan en diferente grados y de distinta forma a cada paciente. De forma genérica se puede establecer que este trastorno afecta al funcionamiento cerebral y al neurodesarrollo, lo que da como consecuencia dificultados en la integración social, la conducta y en la comunicación, entre otras afecciones.

¿Cuando surgió el autismo?

El termino autismo fue acuñado por primera vez en 1988 por Lorna Wing, definiendolo como aquella alteración que provoca:

1- Trastorno en las capacidades de reconocimiento social.
2- Trastorno en las capacidades de comunicación social.
3- Patrones repetitivos de actividad, tendencia a la rutina y dificultades en imaginación social.

El autismo en España

A pesar de que no hay cifras exactas, se estima que en España conviven con este trastorno alrededor de 450.000 personas, entre los que se encuentran hombres, mujeres, y sobretodo, niños. Es más, según datos de la Asociación Española de Profesionales del Autismo (AETAPI), 1 de cada 100 niños nace con TEA.

Tratamiento del trastorno del espectro autista con oxigenoterapia

La medicina hiperbárica consigue  mayor sociabilidad y un aumento de su conexión con la familia y su entorno, en las personas que sufren esta alteración neurológica. La primera consulta es gratuita con nuestro médico, que evaluara tu caso y recomendará el mejor tratamiento para cada paciente.

Parálisis Cerebral y Autismo

Una de las indicaciones de la Medicina Hiperbárica menos conocidas es su aplicación en niños con parálisis cerebral.

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Este es un término general que describe una serie de trastornos neurológicos que presentan niños que han padecido sufrimiento fetal en el parto, como consecuencia del cual su cerebro permanece un tiempo con déficit de oxígeno que será el responsable de dicha enfermedad. Es lo que se llama encefalopatía anóxico-isquémica.

Las manifestaciones que presentan estos niños son diversas y de diferente intensidad, dependiendo del área cerebral afectada, pudiendo ir desde problemas de audición o de la visión, alteraciones motoras y posturales y déficit cognitivos y de pensamiento, asociado generalmente a un retraso madurativo.

El tratamiento clásico de estos niños ha incluido fisioterapia, terapia ocupacional, logopedia y medicación de diferente naturaleza.

El oxígeno hiperbárico es una excelente medida terapéutica. Se ha demostrado que las áreas dañadas de estos niños se encuentran en un estado de penumbra metabólica, es decir, sus neuronas están inactivas pero vivas, es un tejido potencialmente recuperable.

De igual manera trabajamos en niños con autismo, que es un grupo de situaciones clínicas en que estos niños limitan su actividad mental, haciéndoles difícil la interrelación social, además de presentar un retraso en el desarrollo de sus funciones cognitivas. El tratamiento de estos niños con OHB ha demostrado una mejoría considerable de los mismos, que constatan cada día sus padres y entorno social.

Desde el inicio de nuestra actividad asistencial, nuestro equipo, muy sensibilizado con estos enfermos y con sus familias, se ha especializado en oxigenoterapia hiperbárica neurológica. En este momento somos un centro de referencia en el tratamiento de estas patologías con OHB. Tratamos en la actualidad un número considerable de niños de diferentes países europeos, que acuden a nuestro centro. De hecho ser exclusivos en esta terapia nos hace tener una importante demanda, por lo que debemos estudiar cada caso antes de citarlos en consulta, para lo cual la familia nos remite la historia clínica, a partir de lo cual nuestro servicio médico estudia el caso particular y mantiene contactos vía mail con la familia antes de decidir la idoneidad del tratamiento en ese paciente en particular. Una vez estimado que el niño puede ser tratado por nosotros, se le cita en consulta y, en su caso, se programa el tratamiento.

Las personas con autismo sienten el mismo nivel de empatía que el resto de la población

La creencia de que las personas con autismo son “frías” e “incapaces de sentir empatía” sigue extendiéndose a día de hoy, un estereotipo asociado a todos los trastornos del espectro del autismo (TEA), pero que aunque esté generalizado, no es real.

Estereotipos asociados a todos los trastornos del espectro del autismo

De hecho, este mito viene dado por la confusión de la población entre los TEA y la alexitimia, rasgo que define la incapacidad de identificar las emociones, tanto propias como ajenas y que si bien, es muy común entre la población con autismo (en torno al 50%) puede mostrarse en cualquier persona.

Según un reciente estudio dirigido por investigadores del Centro Internacional de Estudios Avanzados (SISSA) en Trieste (Italia),las personas con autismo que deben afrontar un dilema moral, responden de forma similar que el resto de la población. Es decir, tienen el mismo nivel de empatía.

A las personas con autismo sí les importa el sufrimiento ajeno

Así lo explica Indrajeet Patil, co-autor de la investigación que fue publicada en la revista Scientific Reports “no es cierto que a las personas con autismo no les importe el sufrimiento ajeno. De hecho, y según nuestros estudios, es exactamente al contrario: el rasgo autista se asocia con una empatía anormal hacia los demás e, incluso, se asocia con una mayor tendencia a evitar causar un daño al prójimo. Este estereotipo erróneo se explica en su mayor parte por otro constructo de la personalidad que, denominado alexitimia, se presenta comúnmente entre las personas con autismo pero que también puede afectar a personas sin TEA”.

Durante el estudio, los investigadores sometieron a personas con autismo de alta funcionalidad (con un alto cociente intelectual) a una situación hipotética en la que la decisión que tomasen puede salvar vidas a la vez que implica el sacrificio de otras. El clásico dilema moral en el que se debe decidir intervenir para salvar la vida de numerosas personas a costa de la muerte de un único individuo, o por el contrario, no hacer nada, lo que evitaría que el individuo único falleciera, pero que conllevaría a su vez a que mucho acabaran falleciendo.

Ante este dilema existen dos posibles reacciones: la primera, puramente racional, nos empuja a intervenir voluntariamente, a asumir una acción justificada por la “utilidad”. Pero la segunda, más empática, nos empuja a no hacer nada y, de esta manera, evitaríamos causar una muerte de forma voluntaria. En este contexto, los autores realizaron un modelo estadístico avanzado para diferenciar los rasgos del autismo y de la alexitimia al someter a un “dilema moral”.

Los resultados mostraron que la alexitimia se asocia mayormente con una intervención “útil” que se aleja de la empatía, mientras que el autismo se relaciona con un incremento de la angustia personal y por tanto, a una mayor elección a no intervenir, lo que muestra empatía.

Como indica Indrajeet Patil, “el autismo se asocia con un fuerte estrés emocional en respuesta a situaciones en las que el individuo tiende a evitar acciones que pueden resultar dañinas para los demás”.

Fuente: ABC.es